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Olinda Castañeda y un pecado que no cometió

Un apedreamiento brutal en las redes sociales está recibiendo la modelo Olinda Castañeda por el solo hecho de que, en virtud de su emprendimiento laboral se ha puesto a vender mascarillas para protegerse del coronavirus.

Ven muy mal que esta actividad se considere un negocio y le exigen que done esas mascarillas. ¡Por favor! Ella no está cometiendo delito alguno. Solo ha visto la oportunidad de trabajar en esas ventas para ganarse alguito y mantener a su familia.

Ella no es asalariada vive del día a día con sus shows de entretenimiento. No por ser una figura pública necesariamente debe estar desbordando en dinero. ¡No Señor! Es un trabajo como cualquier otro.

Ella no es un Gian Marco que en sus redes sociales logró recaudar unos 125,000 soles gracias a su campaña “Unidos en casa”, para donar alimentos a las personas más vulnerables que se encuentran afrontando la cuarentena.

Tampoco puede emular al actor Ryan Reynolds, así como su esposa, la modelo y actriz Blake Lively, quienes donaron un millón de dólares a los bancos de alimentos Feeding America y Food Blanks Canadá, entre muchos otros.